Tempos das bendicións dos Ramos na comarca

San José: Fiesta de precepto

Decreto del Obispo de Lugo, Mons. Alfonso Carrasco, con motivo de la solemnidad de San José

Nos, Dr. D. Alfonso Carrasco Rouco, por la gracia de Dios y de la Sede Apostólica, Obispo de Lugo

En este año 2025, el día 19 de marzo, Solemnidad de San José, esposo de la Bienaventurada Virgen María, y fiesta de precepto en España es jornada laboral en el Calendario Civil de nuestra Comunidad Autónoma de Galicia. Con el deseo de señalar el tratamiento debido que dicha fiesta debe tener por parte de la comunidad católica, y teniendo en cuenta la importancia que el Patriarca San José tiene en la vida de la Iglesia y en la tradición familiar de nuestra diócesis,

DISPONGO

PRIMERO. Mantener el día de San José (19 de marzo) como solemnidad de precepto, con la obligación de participar en la celebración de la Eucaristía.

SEGUNDO. Dispensar del obligado descanso laboral y del precepto de participar en la Santa misa (can. 1247) a aquellos fieles que tengan jornada laboral ordinaria, recomendándoles que, en la medida de lo posible, participen en la Eucaristía de ese día de fiesta dedicado a San José, o que, conforme al can. 1248 §2, permanezcan en oración durante el tiempo debido personalmente, en familia o, si es oportuno, en grupos familiares. 

TERCERO. Se ruega a los párrocos y rectores de iglesias que informen a los fieles con antelación de estas decisiones y acomoden en lo posible los horarios de misas a las posibilidades y necesidades de los fieles.

CUARTO. La celebración del Día del Seminario, con la correspondiente colecta, se hará coincidiendo con las Misas de la tarde del sábado, día 15, y del domingo, día 16 de marzo, II Domingo de Cuaresma.

Dado en Lugo, Ciudad del Sacramento a 7 de marzo de 2025

Alfonso Carrasco Rouco
Obispo de Lugo

En esta Cuaresma

Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2025: Caminemos juntos en la esperanza, 25.02.2025

Queridos hermanos y hermanas:

Con el signo penitencial de las cenizas en la cabeza, iniciamos la peregrinación anual de la santa cuaresma, en la fe y en la esperanza. La Iglesia, madre y maestra, nos invita a preparar nuestros corazones y a abrirnos a la gracia de Dios para poder celebrar con gran alegría el triunfo pascual de Cristo, el Señor, sobre el pecado y la muerte, como exclamaba san Pablo: «La muerte ha sido vencida. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está tu aguijón?» ( 1 Co 15,54-55). Jesucristo, muerto y resucitado es, en efecto, el centro de nuestra fe y el garante de nuestra esperanza en la gran promesa del Padre: la vida eterna, que ya realizó en Él, su Hijo amado (cf. Jn 10,28; 17,3) [1].

En esta cuaresma, enriquecida por la gracia del Año jubilar, deseo ofrecerles algunas reflexiones sobre lo que significa caminar juntos en la esperanza y descubrir las llamadas a la conversión que la misericordia de Dios nos dirige a todos, de manera personal y comunitaria. Para seguir leyendo clic aquí