En recuerdo de los sucesos del Calvario

Del Evangelio de San Mateo, 27: «Desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.

 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron».