Historia

NUESTRA PARROQUIA Y SU HISTORIA

La parroquia de San Juan de Becerreá pertenecce a la Diócesis de Lugo, es una de las 1139 parroquias que tiene en la actualidad. La Diócesis está organizada en 10 arciprestazgos, uno de ellos el de Becerreá. Hasta hace poco el número de arciprestazgos era muy superior y eL nuestro era Ferreiros de Valboa.

La parroquia tiene un territorio bien delimitado cuyos límites han permanecido invariables en el mundo rural a lo largo del tiempo.

Las parroquias limítrofes con la nuestra desde hace siglos son: San Pedro de Codoalla, San Martín de Cruzul, San Cosme de Ouselle y San Pedro de Tortes.

BREVE RESUMEN DE LOS ORÍGENES COMUNES CON OTRAS PARROQUIAS

Los orígenes concretos de nuestra parroquia los desconocemos igual que los de la mayoría de las parroquias gallegas del ámbito rural, son orígenes muy antiguos que se remontan a los inicios de la Edad Media, cuando la iglesia católica por su extensión necesita organizarse territorialmente con dos finalidades: una la de atención a los fieles en lo espiritual y otra el control y administración de las propiedades y rentas que le proporcionan su imprescindible sustento. Primeramente se crean las diócesis, presididas por un obispo, y ya dentro de ellas las diversas parroquias que se organizan jerárquicamente en arciprestazgos. Las parroquias nacen como comunidades de fieles católicos en torno a una iglesia o templo principal y a un presbítero que les administra los sacramentos y dirige su vida espiritual. Este será el cura párroco.

Los estudios históricos realizados sobre el origen y evolución de las parroquias (1) nos dicen que en Galicia las parroquias se configuran ya en el siglo VI, e incluso antes, dando lugar a una estructura eclesiástica, una red de parroquias que se va consolidando entre los siglos X y XIII. Afirman que en el siglo XIII la red parroquial estaba ya consolidada y que las reformas eclesiásticas posteriores no afectaron a la distribución de las parroquias en el territorio de Galicia.

Con el término “parroquia” designamos, pues, a la comunidad de fieles católicos junto con su párroco. Pero también llamamos “parroquia” a la propia iglesia, la que lleva la advocación del patrono de la comunidad, en la que el párroco administra los sacramentos. Desde el origen a cada parroquia le corresponde un territorio con sus lindes que la separan de las parroquias limítrofes y son base de la división social, política y judicial. En cada parroquia las fiestas patronales en en honor a un santo o santa, los habitantes participan muy activamente reafirmando su identidad como grupo social. El origen es la celebración religiosa pero a ella se une la gran fiesta social de carácter profano. La pertenencia a una parroquia es un vínculo fundamental que es la base social de Galicia.

Las parroquias como divisiones territoriales que forman la estructura eclesiástica y social de Galicia son, además, la delimitación civil inferior al municipio. Llamamos “parroquia” al territorio, la delimitación civil , prescindiendo del carácter religioso y eclesiástico que las ha originado.

 Cuando se produce la reordenación administrativa territorial en España de 1833, división en provincias y creación de municipios, los municipios gallegos se constituyen por agrupación de parroquias y los límites del municipio son los que corresponden al conjunto de parroquias que lo forman.

SAN JUAN BAUTISTA

San juan

San Juan Bautista es el santo titular y patrón de nuestra parroquia. Su imagen se halla en el retablo mayor, en el lado del Evangelio. Su festividad se celebra el día 24 de junio que corresponde al día de su nacimiento, seis meses antes del Nacimiento de Jesús. Es de resaltar que la Iglesia solo festeja los nacimientos de Jesús, la Virgen María y San Juan Bautista. Para todos los demás santos la celebración se corresponde con el día de su fallecimiento. De nuestro patrón dijo Jesús: “En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista, aunque el más pequeño en el reino de los cielos es mauor que él” (San Mateo 11:11) por lo tanto tenemos que estar muy agradecidos a quien nos guarda e intercede por nosotros.

LOS EDIFICIOS QUE FUERON Y SON NUESTRO TEMPLO

Nuestra iglesia parroquial es muy moderna, no se construyó hasta comienzos del pasado siglo XX y no siendo consagrada hasta 1927. Pero, claro está que había una iglesia antes, una iglesia que no estaba situada en donde tenemos la actual sino en el lugar en que está el Cementerio. Era una iglesia de piedra, que suponemos muy antigua, que a comienzos del siglo XX se encontraba en un estado de deterioro tan lamentable que apenas servía para el culto, así apareció en la prensa, en concreto en el periódico «El Norte de Galicia» del día 3 de marzo de 1903, en una sección titudada “Desde Becerreá” en la que se relataba la llegada a la villa del señor Enrique Saavedra Bálgoma que se presentaba a diputado en cortes por el distrito y decía de él que “trabaja incesantemente en pró de la construcción de un templo adecuado al culto divino” porque estaba convencido ya de que “la ruinosa iglesia de Becerreá es incapaz para el culto”. Y comenta «Es seguro que las gestiones del señor Saavedra darán a esta villa lo que tan necesario le es y desea tanto desde hace mucho tiempo: una iglesia”.

No parece que se intentase restaurar la iglesia existente, probablemente no debía ser posible y necesitaban y deseaban una iglesia digna para el culto. Y tampoco debía de ser apropiado construirla en la ubicación anterior, quizá se había quedado pequeña, y decidieron erigirla en dónde ahora está.

Foto del interior de la antigua iglesia del cementerio

El redactor de la noticia, partidario, sin duda, del candidato lo elogia y dice que presupuestó y encargó un lavadero público, obra muy deseada por el pueblo, y entregó un donativo al alcaide de la cárcel para ranchos extraordinarios para los reclusos.

Pila de la antigua iglesia

El templo actual se empezó a construir en 1904 utilizando, se dice, las piedras de la antigua iglesia por lo cual no queda apenas rastro de aquella edificación. Junto a la entrada lateral de la iglesia actual está instalada una pila de agua bendita que perteneció a la antigua. Las dificultades de financiación fueron causa de diversos parones de las obras de manera que no se pudo consagrar hasta el año 1927.

El arquitecto que la diseñó fue Nemesio Cobreros y Cuevillas. Cuando fallece en 1909 la iglesia seguía en construcción y no se pudo abrir al culto hasta 1927.

Templo provisional en lo que hoy es un bar

Mientras duraron las obras el culto se celebraba de forma provisional en lo que hoy es Bar-Restaurante Correos y que. a lo largo de la historia. además de templo provisional fue salina, escuela, almacén, cine…